Feliz Año Nuevo 2017

“Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.”
“Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.”
S. Lucas 1:8-16 RVR1960


En este pasaje vemos la introducción de una historia conocida, Zacarías y Elizabeth eran los padres de Juan el Bautista, eran ya ancianos, y Elizabeth era estéril en esa época no tener un hijo era sinónimo de maldición, nos imaginamos que este matrimonio estuvo orando por un hijo, por qué el ángel le dijo que su oración había sido contestada. 
Analizando este contexto vemos que ellos eran ya ancianos probablemente ya hasta habían dejado de orar por un hijo, pero a pesar de que Dios no contesto esta petición cuando aún ellos eran jóvenes ellos siguieron siendo fieles y serviciales a Dios. Motivo por el cual Dios estaba contento con ellos y es por eso que Dios responde esa necesidad aún cuando esté matrimonio era  ya viejo. Porque Dios responde cuando realmente tenemos una necesidad y Dios suple en el momento para cumplir sus propósitos en nosotros.
En Sgo 1:6-7  nos habla de la importancia de no dudar para que Dios responda, de lo contrario no disfrutamos de las bendiciones de Dios aunque estás se cumplan.
Zacarías dudo y quedo mudo y no pudo disfrutar de esa bendición hasta que El Niño nació.
Vemos también que Dios le preparo a este matrimonio no un bebé común sino a un profeta que serviría de antesala para que Cristo cumpliera su ministerio aquí en la tierra.
Aquí vemos varias enseñanzas:
1. Dios siempre contesta las oraciones en el momento preciso que Dios cree conveniente.
2. Que si hay duda en tu corazón las bendiciones pueden llegar pero no las puedes disfrutar plenamente.
3. Que necesitas fe para ser fiel porque sabes que Dios responderá en el momento preciso.
4. Saber esperar a que Dios responda equivale a recibir no bendiciones comunes sino extraordinarias para cumplir propósitos en El. Y que glorifique a Dios en nuestras vidas.
Se termina un año y puede ser que haya sido un año difícil, pero en este comienzo de año te decimos que Dios no se ha olvidado de ti....
Dios es bueno y para siempre es su misericordia. Dios va a contestar esa necesidad que tanto anhelas pero confía, se fiel y aprende a esperar en El.



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